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Broncoespasmo

El broncoespasmo: qué es, cómo prevenirlo y cuál es su tratamiento

07Nov2017

El broncoespasmo: qué es, cómo prevenirlo y cuál es su tratamiento

Un broncoespasmo es una contracción anormal del músculo liso que recubre los bronquios que tiene como consecuencia un estrechamiento reversible de las vías respiratorias dificultando la respiración normal.

Como respuesta al estrechamiento del diámetro bronquial, la mucosa se inflama y las glándulas secretoras de moco presentes en los bronquios producen mayor mucosidad, obstruyendo aún más el calibre de la vía aérea.

¿Por qué se produce?

A diferencia de lo que muchas veces se cree, el broncoespasmo no es una enfermedad sino un síntoma y para poder tratarlo debemos encontrar la causa que lo origina.

Por norma general, su presencia se asocia con enfermedades respiratorias, principalmente el asma, pero también con la EPOC, la bronquitis o el enfisema. Sin embargo, existen otros factores que pueden desencadenar este síntoma respiratorio y deben ser mencionados, tales como: reacciones alérgicas severas (shock anafiláctico), inhalación de productos químicos, humo o polvo, ejercicio físico extremo y nerviosismo emocional.

Puede ocurrir en personas de cualquier edad, tanto en niños como en adultos, sin embargo, el broncoespasmo se da con mayor frecuencia en bebés ya que su sistema respiratorio es mas inmaduro, las paredes de sus bronquios son más deformables y el calibre de la vía aérea es menor. Esto hace que resulte más fácil su colapso.

Broncoespasmo

¿Qué puede hacernos sospechar de la presencia de un broncoespasmo?

El borncoespasmo no es algo que podamos ver a simple vista, siendo en ocasiones algo difícil de detectar. Sin embargo, existen una serie de signos y síntomas que pueden ayudarnos a sospecharlo.

Tos y pitidos

Aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra, algo muy característico del broncoespasmo es la presencia de una tos severa acompañada de sibilancias o “pitos”.

Dolor y dificultad respiratoria

Otros síntomas que pueden ayudar a su identificación son: dolor u opresión en el pecho y la dificultad para respirar. La frecuencia respiratoria puede verse también aumentada para compensar la falta de aire.

Dependiendo de la gravedad del caso, se desencadenarán más o menos síntomas. En caso de identificarlos y sospechar que puede haber un broncoespasmo acudir rápidamente al médico para que puedan diagnosticarlo e iniciar el tratamiento adecuado antes de que el cuadro empeore.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento inicial del broncoespasmo por excelencia es la administración de broncodilatadores, medicamentos que cuya acción provoca la relajación del músculo liso, abriendo las vías respiratorias y permitiendo una respiración más fácil. Además, son medicamentos de acción rápida cuyo efecto puede notarse en cuestión de minutos. En casos muy severos se puede acompañar con la administración de oxígeno y antiinflamatorios para minimizar la inflación bronquial.

Pasado el momento agudo, podemos hacer frente a otros síntomas como exceso de mucosidad producido por las glándulas secretoras de moco tras el espasmo bronquial. La fisioterapia respiratoria puede ser una buena elección de tratamiento ya que pone a su disposición técnicas de limpieza bronquial para el arrastre y eliminación de las secreciones.

¿Podemos prevenir el broncoespasmo?

Una manera de reducir el riesgo de sufrir un broncoespasmo es evitando la causa que lo produce. Cuando está asociado a una enfermedad respiratoria, se suele prescribir un tratamiento farmacológico preventivo con los corticoides para mantener la inflamación bronquial a raya y asegurar la apertura de la vía aérea.

Otra medida preventiva es evitar los alérgenos que puedan ocasionarle reacciones alérgicas así como la exposición a productos químicos, humo o polvo muy irritantes para las vías respiratorias, manteniendo siempre una buena ventilación del ambiente.

En el caso de que la aparición del broncoespasmo tenga un componente emocional por situaciones de ansiedad o estrés extremo, los médicos pueden recetar medicación para reducir el nerviosismo y facilitarles la respiración. También pueden trabajarse técnicas de relajación, que ayuden a disminuir la ansiedad y el estrés en el momento de nerviosismo, intentando conseguir un autocontrol.

Por último, si se debe a un broncoespasmo inducido por el ejercicio físico deberá trabajarse el entrenamiento al esfuerzo, de intensidad y duración adecuadas a la situación del paciente, para tolerar y mantener mejor las actividades de la vida diaria y el ejercicio físico.

¿Ha padecido alguna vez broncoespasmo? ¿Ha realizado fisioterapia respiratoria para tratarlo?

    • Marta Godín Vivancos
    • Graduada en Fisioterapia por la Universidad Pontificia de Comillas, nº colegiada 010328.
    • Máster en Fisioterapia Respiratoria en IACES.
    • Experta en Fisioterapia respiratoria pediátrica en la Universidad La Salle.
    • Formación en Terapias Respiratorias a Domicilio TRDs por la Sociedad Española d Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

Aerosoles, Limpieza Bronquial, Técnicas de respiración

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