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Técnicas de fisioterapia respiratoria para adultos que no pueden emplearse en niños

Técnicas de fisioterapia respiratoria para adultos que no pueden emplearse en niños

28Oct2019

Técnicas de fisioterapia respiratoria para adultos que no pueden emplearse en niños

Cada vez son más los niños y adultos que realizan tratamientos de fisioterapia respiratoria para mejorar los síntomas de infecciones respiratorias agudas, como la bronquiolitis, o de enfermedades pulmonares crónicas como la EPOC. Sin embargo, aunque el objetivo de esta terapia es el mismo en ambos casos, no todas las técnicas empleadas en adultos pueden realizarse a niños, y esto tiene un por qué.

De la fisioterapia respiratoria pueden beneficiarse tanto mayores como pequeños. Este tipo de tratamiento les va ayuda a curar, estabilizar y prevenir aquellas patologías que alteran el correcto funcionamiento de su sistema respiratorio.

Pero no solo eso.

En el caso de los niños, mejora su función pulmonar, favorece su desarrollo, consigue que su recuperación sea más rápida y evita que se repitan las infecciones.

En adultos, mejora los síntomas de su enfermedad pulmonar, ya sea grave o crónica, les ayuda a recuperarse más fácilmente ante una recaída y además logra que su calidad de vida sea mucho mejor.

¿Qué diferencia hay entre la fisioterapia respiratoria infantil y la de adultos?

Aunque los síntomas suelen ser comunes (mucosidad, falta de ventilación o fatiga respiratoria), la edad, así como las características estructurales o el estado de desarrollo del sistema respiratorio, hace que utilicemos unas técnicas u otras en función de si estamos tratando a un niño o a un adulto.

Y es por una razón fundamental, el aparato respiratorio del niño es diferente al del adulto.

  • Los conductos nasales son más estrechos y tienen más glándulas secretoras de moco, por lo tanto, generan muchas más secreciones.
  • La laringe está más alta, cerca de la lengua y eso hace que las respiraciones sean nasales y no bucales.
  • Las paredes de la tráquea, al ser más elásticas, hacen que esta sea inestable y se comprima más.

Por otro lado, hasta los 6 años, los niños no tienen ventilación colateral, es decir, la ventilación que se produce a través de los alveolos.

Esto es debido a que los poros que están en las paredes de los alveolos aún no están desarrollados, el aire no pasa de un alveolo a otro, y esto, en el caso de que se obstruyan por una infección respiratoria, trae como consecuencia que no puedan ventilar correctamente.
Teniendo en cuenta todos estos detalles, los fisioterapeutas respiratorios adaptamos las técnicas y ejercicios en función de las necesidades y características del paciente.

A la hora de tratar a un niño, es importante que el profesional que le vaya a atender conozca perfectamente su aparato respiratorio, sepa qué técnicas son las más apropiadas para el menor, y cuándo se deben utilizar.

Mismos síntomas, pero diferentes técnicas

Así es.

Ante una infección respiratoria o enfermedad pulmonar hay 3 síntomas que son comunes, tanto en niños, como en adultos:

  • Aumento de secreciones
  • Problemas para ventilar
  • Dificultad para respirar.

Para cada uno de ellos, aplicamos técnicas diferentes en función de si el paciente es menor o no.

Para el drenaje de secreciones.

Ya lo hemos comentado en otros artículos, las técnicas que más se utilizan y que mejores resultados ofrecen son las espiratorias.

En el caso de los bebés y niños se trabaja la Espiración Lenta Prolongada (ELPr), que no precisa de colaboración por parte del pequeño, ya que este no tiene control sobre su respiración.

Es una técnica sencilla e indolora. Estos son los pasos:

  • Colocamos las manos sobre el pecho y abdomen de su hijo.
  • Cuando el niño inspira, las manos permanecen relajadas, dejando que sus pulmones se llenen.
  • Durante la espiración, ejercemos con ambas manos una ligera presión, al mismo tiempo que las aproximamos para alargar la fase espiratoria, y así arrastrar el moco hacia la boca.
  • Una vez que la flema se encuentra allí, se retira con una gasa.

En el caso del adulto, cuando se necesita despegar la mucosidad de los bronquios y arrastrarla, la técnica más recomendada es la Aceleración del Flujo Espiratorio (AFE). Esta necesita la colaboración del paciente.

Para ello, debe tomar aire por la nariz de manera profunda y relajada; y a continuación, soltarlo por la boca bien abierta en forma de “O”, similar a querer hacer vaho en un espejo.

A medida que vaya sumando repeticiones, arrastrará el moco desde vías mas distales hacia vías más proximales, para luego expectorarlas con un golpe de tos.

Para mejorar la ventilación

La mayoría de los niños no colaboran a la hora de realizar las técnicas. Cuando queremos que su ventilación mejore, necesitamos utilizar aparatos que nos ayuden a conseguirlo, como por ejemplo, el ambú.

Este dispositivo consta de una mascarilla y una bolsa o manguito que, al presionarlo, favorece la entrada de aire en los pulmones y ayuda a que estos se ventilen.

Si quiere saber cuándo hay que utilizarlo y cómo se hace, en este artículo de aquí le hablamos del paso a paso

Para los adultos, la técnica por excelencia para mejorar la ventilación pulmonar es la respiración diafragmática.

Para realizarla correctamente, debe tomar el aire por la nariz dirigiéndolo hacia la tripa, al mismo tiempo que esta sale hacia fuera; y soltarlo por la boca, al mismo tiempo que la tripa vuelve hacia dentro.

Para la dificultad respiratoria

El tiraje respiratorio es uno de los síntomas que más asusta a los padres. Lo sabemos.

Se acelera la respiración, aparecen lo pitos, las costillas se hunden y el niño empieza a tener problemas para respirar.

En este caso es necesaria la medicación, ya que este síntoma suele ir acompañado de inflamación y estrechamiento en los bronquios. Aplicar fisioterapia respiratoria en ese momento, podría complicar el cuadro médico de su hijo.

La dificultad respiratoria en adulto se manifiesta a través de la disnea.

Puede acompañar su tratamiento farmacológico con alguna técnica respiratoria como la respiración de labios fruncidos.

Esta respiración es bien sencilla de trabajar y tiene por objetivo normalizar la frecuencia respiratoria y controlar la fatiga. Para ello, debe tomar el aire por la nariz, y al soltarlo, fruncir los labios como si soplase una vela, alargando la espiración unos segundos más que la inspiración.

Fisioterapia respiratoria sí, pero bien aplicada.

Como ve el objetivo de la fisioterapia respiratoria en ambos casos es mejorar los síntomas, pero eso sí, adaptando las técnicas a las características de cada persona.

En nuestro equipo tenemos fisioterapeutas respiratorios pediátricos y también fisioterapeutas respiratorios para adultos. En la primera sesión realizamos una evaluación del estado de salud del paciente y a partir de ahí, determinamos qué técnicas y ejercicios son los más apropiados.

En las sesiones con niños, enseñamos a los padres a realizar correctamente la limpieza bronquial para que luego puedan hacerla en casa, y les damos pautas:

  • Para prevenir infecciones respiratorias.
  • Para utilizar los inhaladores y cámara espaciadora.
  • Para gestionar eficazmente los problemas respiratorios de sus hijos.

Si su hijo está pasando por una infección respiratoria grave, y quiere complementar el tratamiento farmacológico con terapia respiratoria para que su recuperación sea más rápida, puede solicitar cita con un fisioterapeuta pediátrico de nuestro equipo aquí.

    • Marta Godín Vivancos
    • Graduada en Fisioterapia por la Universidad Pontificia de Comillas, nº colegiada 010328.
    • Máster en Fisioterapia Respiratoria en IACES.
    • Experta en Fisioterapia respiratoria pediátrica en la Universidad La Salle.
    • Formación en Terapias Respiratorias a Domicilio TRDs por la Sociedad Española d Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

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