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3 herramientas para reconocer si su hijo presenta dificultad respiratoria grave

3 herramientas para reconocer si su hijo presenta dificultad respiratoria grave

07May2019

3 herramientas para reconocer si su hijo presenta dificultad respiratoria grave

Uno de los síntomas que es común en muchas infecciones respiratorias, es la dificultad a la hora de respirar. Cuando es un niño el que la padece, provoca en los padres gran angustia, porque no saben determinar con exactitud la gravedad de la situación, y ante la duda, acuden a urgencias. Aprender a identificar correctamente este síntoma puede ser de gran ayuda para evitar sobresaltos.

Todo empieza por un proceso catarral, y en esa fase, es difícil diagnosticar qué enfermedad respiratoria padece el menor. Los niños que son muy pequeños no manifiestan la sensación de falta de aire, como ocurre con niños más mayores, y eso genera una gran incertidumbre en los padres.

¿Cómo evaluar el grado de dificultad respiratoria de su hijo?

Existen muchas escalas que se utilizan para medir el grado de dificultad respiratoria. Nosotros aquí hablaremos de las que hacen referencia a bronquiolitis (Escala de Wood Jones), laringitis (Escala de Taussig) y recién nacidos (Escala de Silverman).

Estas herramientas establecen una valoración de determinados signos de dificultad respiratoria, para que, con la suma de la puntación conseguida, se pueda determinar si el grado de dificultad es leve, moderado o grave.

El inconveniente de este tipo de escalas de puntuación es que establecen un diagnóstico aproximado, ya que la interpretación que se hace de ellas puede variar de un usuario a otro, sobre todo, cuando la dificultad respiratoria es leve o moderada.

Además, para poder establecer una valoración más exacta, es necesario saber qué tipo de enfermedad es la que padece el niño, porque cada escala está asociada a una patología respiratoria en concreto.

En lo que sí puede ayudarle es a tener una orientación sobre la situación de su hijo y tomar las medidas oportunas, en el caso de que no presente mayor gravedad, sin que sea necesario acudir a un hospital.

Piense que muchas enfermedades respiratorias tan solo requieren de antitérmicos, hidratación y limpieza bronquial.

A la hora de utilizarlas, también tiene que tener en cuenta que hay síntomas de problemas respiratorios, que, en función de la edad del niño, pueden manifestarse o no. Por ejemplo, el aleteo nasal es más propio de bebés, que en niños más mayores.

En este vídeo puede ver como es el aleteo nasal en un recién nacido por problemas respiratorios.

Escala modificada de Wood Jones

La bronquiolitis empieza como un episodio catarral: mocos, estornudos y picos de fiebre.

Pasados un par de días, la infección respiratoria avanza y el niño empieza a manifestar tos, dificultad respiratoria y sibilancias audibles. En el caso de los lactantes menores de 2 meses o prematuros, también apnea.

En esta fase, el niño realiza un esfuerzo respiratorio mayor, y manifiesta tiraje, incremento de la frecuencia respiratoria, aleteo nasal y disnea.

En este vídeo se muestra cómo es el tiraje respiratorio.

En la escala de Wood Jones se muestran 5 variables, y en función de los síntomas que muestre el niño, se irán sumando puntos del 1 al 3 que determinarán la gravedad de la dificultad respiratoria. Cuando la escala refleja una puntuación superior a 8 se considera grave. En esa fase, la fisioterapia respiratoria no puede actuar, porque podría perjudicar el cuadro clínico del niño.

Escala de wood jones 01

Escala de Taussig

La laringitis aguda es una de las enfermedades respiratorias más frecuentes en la infancia. La mayoría de las veces se origina por un virus respiratorio.

Produce inflamación de la laringe, que es la zona inferior de la garganta donde están las cuerdas vocales. Los síntomas principales son ronquera, afonía, tos fuerte y seca (la llamada “tos perruna”) y a veces, genera un ruido ronco cuando el niño respira, llamado estridor.

En este vídeo puede verlo.

La laringitis, también llamada crup, es muy contagiosa y no hay vacuna para ella. La mejor prevención es evitar el contacto con personas que tienen infecciones respiratorias y lavarse muy bien las manos.

Los ambientes secos no ayudan mucho, por lo que, si tiene un humidificador en casa, puede colocarlo en la habitación durante unos minutos, antes de que su hijo se vaya a dormir. Por la noche la laringitis suele empeorar.

Al inflamarse la laringe, puede ocasionar en el niño dificultad respiratoria, hundimiento de costillas y tiraje. Vigile su respiración para determinar si es necesario acudir a urgencias.

Con la escala de Taussig podrá hacerse una idea de su gravedad.

Escala de Taussig 03

Escala de Silverman

Cuando nace un bebé aún no tiene desarrollado por completo su aparato respiratorio. Tendrán que pasar un par de años para que el sistema de maduración de los pulmones esté completo. Por esa razón, cuando un niño menor de 2 años padece una infección respiratoria, los bronquios, debido al exceso de mucosidad, se obtruyen con más facilidad.

Como ya comentábamos en párrafos anteriores, los recién nacidos no son capaces de mostrar que les falta aire para respirar, algo que si manifiestan niños más mayores.

Hasta que los síntomas no son muy evidentes, la dificultad respiratoria en un bebé puede pasar desapercibida ante los ojos de sus padres.

La escala de Silverman es una herramienta sencilla y práctica que le permitirá evaluar la situación respiratoria de su hijo y comprobar su evolución.

Con esta escala se evalúa si tiene aleteo nasal, tiraje intercostal, retracción esternal, movimiento anormal del abdomen o quejido respiratorio. En función de la intensidad de cada uno de estos valores, se establecerá una puntuación que va del 0 al 2. Más de 6 puntos se determina como grave.

En este vídeo puede ver el quejido respiratorio en un bebé, y también tiraje.

Escala de Silverman

¿En que casos es bueno aplicar fisioterapia respiratoria?

En fases agudas desde luego que no. Y si alguien se lo recomienda desconfíe porque puede provocar a su hijo un colapso y empeorar su situación.

La fisioterapia respiratoria actúa de lleno y es muy eficaz como medida preventiva y una vez que el niño está estabilizado y sin fiebre (2-3 días tras la fase aguda).

A partir de ahí, este tipo de tratamiento ayuda a drenar el exceso de moco, evitando así nuevas infecciones que le lleven de nuevo a urgencias, mejora el patrón respiratorio, y consigue que, de forma natural, la recuperación del niño sea mucho mejor, sin tantas dosis de medicación.

 

A la hora de tratar con fisioterapia respiratoria a un niño es importante conocer cómo funciona su aparato respiratorio. Parecerá algo obvio, pero es importante, porque sus características difieren del aparato respiratorio de un adulto. Por eso las técnicas que se emplean en los tratamientos son diferentes.

 

Nos hemos encontrado con fisioterapeutas que solo han tratado adultos y cuando se encuentran ante un niño, piensan que pueden emplear las mismas técnicas, y eso no es así.

En nuestro equipo tenemos fisioterapeutas respiratorios pediátricos que saben determinar cuándo es el momento indicado para tratar a un niño y cuando no.  Si necesita que tratemos a su hijo puede solicitar una cita aquí.

*Fuente: Vídeos de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI)

    • Marta Godín Vivancos
    • Graduada en Fisioterapia por la Universidad Pontificia de Comillas, nº colegiada 010328.
    • Máster en Fisioterapia Respiratoria en IACES.
    • Experta en Fisioterapia respiratoria pediátrica en la Universidad La Salle.
    • Formación en Terapias Respiratorias a Domicilio TRDs por la Sociedad Española d Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

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