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Las 10 preguntas más habituales sobre oxigenoterapia que se plantea el paciente respiratorio

Las 10 preguntas más habituales sobre oxigenoterapia que se plantea el paciente respiratorio

06Ago2019

Las 10 preguntas más habituales sobre oxigenoterapia que se plantea el paciente respiratorio

 

Tiene dificultad respiratoria y cada vez que realiza una actividad física se fatiga y le cuesta recuperar el aliento. Acude al médico, comprueba su saturación y determina que el mejor tratamiento es oxigenoterapia para reducir los síntomas. A partir de ahí, en su cabeza todo son dudas, sobre todo porque piensa que tendrá que utilizar el oxígeno para siempre. Y bueno, no tiene por ser así.

Me han pautado oxígeno ¿tendré que utilizarlo toda la vida?

Pues sí y no. El oxígeno está considerado como un medicamento, y como tal, tiene que tomarlo cuando es necesario. Eso significa que habrá períodos en los que lo necesitará para regular su saturación de oxígeno, si esta la tiene por debajo del 90%.

Sin embargo, hay veces que aun teniendo pautado un tratamiento de oxigenoterapia, el neumólogo puede retirárselo o reducir las horas de administración.

El único que puede determinar este tipo de tratamiento es él. Cuando se lo pauta es porque detecta que, debido a su problema respiratorio, el pulmón no es capaz de captar todo el oxígeno que su cuerpo necesita. Esto genera una mala saturación.

¿Qué ocurre si no saturo bien?

Pues que no le llega suficiente oxígeno a las células del organismo. Digamos que sus órganos están malnutridos, sufren las células de su corazón, del hígado, de los riñones, de la piel, en definitiva, se acelera el proceso de envejecimiento de su organismo y esto produce que las células de su cuerpo se mueran.

¿En qué consiste la oxigenoterapia?

Es un tratamiento que le va a proporcionar el oxígeno necesario para su cuerpo, ya que sus pulmones, por sí solos, no son capaces de conseguirlo.

Al igual que otro medicamento, también se regulan la dosis, en este caso a través de los litros de oxígeno puro que le va a suministrar el dispositivo, por ejemplo, 1 litro por minuto. A partir de ahí, se van subiendo los litros de medio en medio, en función de lo que su médico considere que necesita.

Lo habitual está entre 1,5 y 3 litros por minuto, la mayoría de las personas con dificultad respiratoria se encuentran entre esas dosis.

En cuanto al número de horas que tiene que utilizarlo, después de muchos estudios, lo que se ha observado es que, por debajo de 16 horas de uso de oxígeno, el tratamiento no es muy efectivo.

Lo mínimo son 16 horas, de ahí se pasa a 18 h. y luego a 24h. En este último caso, puede retirarse el oxígeno en determinados momentos del día, por ejemplo, cuando este leyendo, debe elegir los momentos en los que no hace actividad y su cuerpo no le demanda consumir oxígeno.

En estas horas siempre se incluye las horas de sueño. Es casi más importante colocarse el oxígeno durante la noche, que por el día.

¿Por qué?

Pues porque durante el sueño, su musculatura respiratoria se relaja, no es consciente de su respiración, la saturación de oxígeno baja y por eso tiene más sentido que se lo ponga por la noche.

Si mejora mi saturación, ¿me quitarán entonces el oxígeno?

Si después de haber utilizado un tiempo el oxígeno su saturación mejora, el médico decidirá si es conveniente o no retirárselo en función de los resultados que arrojen las pruebas médicas.

Para ello, comprobará, por ejemplo:

  • Que satura por encima del 90%.
  • Que su cansancio se ha reducido al realizar esfuerzo físico.
  • Que el ritmo cardíaco es correcto.
  • Que su presión parcial de oxígeno es correcta al realizarle una gasometría.

Si los resultados son favorables, y el médico así lo considera, podrá retirarle el oxígeno durante un tiempo. Habitualmente suele ser un año, pero siempre bajo control y en función de cómo evoluciona.

Tiene que ser consciente de que enfermedades pulmonares crónicas como la EPOC, no tienen cura. Sin embargo, con una buena adhesión al tratamiento farmacológico y realizando fisioterapia respiratoria, conseguirá que el deterioro de sus pulmones sea mucho más lento.

Aún así, habrá un momento en que los síntomas de su enfermedad se agudicen, y ahí sí que va a necesitar oxígeno noche y día.

¿Si me lo pongo me volveré dependiente?

Este temor es algo que habitualmente nos comentan muchas de las personas que tratamos con problemas respiratorios, durante las sesiones de rehabilitación pulmonar.

¿También se pregunta lo mismo?

El oxígeno no provoca ninguna reacción en su cuerpo ni física, ni psicológica, que le genere una necesidad o dependencia. Lo que le va a producir es confort.

Es decir, a la hora de realizar esfuerzo físico, seguramente se sienta muy cansado. El oxígeno le va a permitir realizar esa actividad sin fatigarse tanto. Por lo tanto, notará alivio.

No es como en el caso de algunos fármacos, como son los ansiolíticos o antidepresivos, que un mal uso y abuso puede originar en el paciente una dependencia difícil de erradicar.

¿Qué pasa si no quiero realizar el tratamiento de oxigenoterapia?

La oxigenoterapia forma parte del tratamiento de su enfermedad pulmonar. Se lo pauta su médico al igual que cualquier otro medicamento para reducir los síntomas de su patología respiratoria.

Es su responsabilidad mantener una buena adhesión.

Si su saturación es baja (por debajo de 90%) y se siente cansado y mareado cuando realiza un esfuerzo, va a necesitar un suplemento de oxígeno.

Por una sencilla razón, la sangre no transporta el suficiente para nutrir las células de su organismo y el corazón tiene que trabajar el doble e ir más deprisa. Esto puede agravar su salud y generar un problema cardiovascular que se sume al daño pulmonar que ya tiene.

Sabemos que estar conectado a un dispositivo durante una serie de horas, no es algo que le guste a nadie. Le entendemos. Pero es la mejor opción para reducir la sintomatología de su problema pulmonar.

¿Cómo voy a poder hacer los ejercicios con el oxígeno puesto?

Pues sin ningún problema. De hecho, es necesario que haga ejercicio con él puesto.

Su médico le habrá dicho cuántos litros por minuto necesita, y además, si realiza actividad física, le recomendará que en ese momento suba un litro o litro y medio más.

Se hace así para compensar el cansancio que le provocaría el sobre esfuerzo, que no lo note y no le cueste más el ejercicio.

Para que vea como funciona.

Imagine un corredor de maratón. Se ha preparado durante un tiempo para la carrera. Pero llegado el día, sabe que la prueba le va a suponer un gran desgaste y necesita un extra de glucosa. Para ello, antes de comenzar, se toma una barrita energética que le aporte ese extra que necesita.

Con el oxígeno sucede lo mismo.

¿Me pasaría algo si subo los litros de oxígeno?

Es muy importante que siga a rajatabla la dosificación indicada por su médico.

Si aumenta esa dosis, lo que va a conseguir es retener más C02, y si esa cantidad es excesiva, puede llevarle al coma.

Es como si se intoxicara con el gas de una bombona de butano. Notará adormecimiento, dificultad para concentrarse, letargo y al final pérdida de conocimiento.

¿Es peligroso tener oxígeno en casa?

Hay dos tipos de dispositivo: los concentradores y los tanques de oxígeno líquido.

Los concentradores cogen el aire del ambiente. Por cada litro de aire recogido, eliminan el nitrógeno y dejan el oxígeno. El aire ambiental tiene un 21% de oxigeno, por lo que va a necesitar un funcionamiento constante del equipo para tener a su disposición un aire casi puro, es decir un aire con un 95% de oxígeno.

Cuando el dispostivo tiene la concentración necesaria, automáticamente se la distribuye al usuario. Así constantemente.

Al no acumularse una gran cantidad de oxígeno en el concentrador, no supone ningún riesgo. Mal comparado, sería como un purificador de aire.

En el caso de los tanques de oxígeno líquido, el oxigeno se congela a -173℃. Cuando se pone a temperatura ambiente se convierte en gas. Esta es una buena forma de mejorar la capacidad de almacenamiento. Sin embargo, hay que mantener una serie de precauciones para evitar problemas.

  • Atender siempre las indicaciones del técnico proveedor del equipo
  • No manipular bajo ningún concepto el dispositivo.
  • Procurar que en la habitación en la que se encuentre el equipo esté ventilada.

¿Podré salir a la calle con el aparato del oxígeno?

Por supuesto. Es más, le recomendamos que lo haga. Manténgase activo, salga de casa, eso le ayudará a socializar, a tener más energía y ganas de hacer cosas, evitará el sedentarismo y la depresión.

Camine y realice ejercicio adaptado a Ud. Y si se cansa, tranquilo, párese un momento y descanse. No pasa nada. Respire. Después vuelva a levantarse y a seguir caminando de vuelta a casa.

El fisioterapeuta respiratorio será su apoyo en todo el proceso

Muchos de los pacientes que tratamos tienen pautado oxígeno. Unos, 16 horas, otros 18, y algunos lo llevan durante todo el día.

Al principio, cuando su médico les dijo que tenían que realizar este tipo de tratamiento, fue como un jarro de agua fría. A muchos de ellos se les echaron los años encima, y sintieron que su vida, a partir de ahí, estaría aún más limitada.

De hecho, cuando empezaron a utilizar el dispositivo no querían bajar a la calle. Les daba apuro ir con el equipo y que la gente los mirase. Pasaban los días y solo querían estar sentados, en casa, sin hacer nada más.

Con todos ellos trabajamos en las sesiones de fisioterapia respiratoria, técnicas y ejercicios personalizados que les ayudan a mejorar su musculatura respiratoria
y a optimizar su capacidad pulmonar.

 Pero no solo eso, les enseñamos a realizar las actividades de su día a día sin emplear tanto esfuerzo y así evitar la fatiga.

Estar con el oxígeno puesto no es ningún problema para realizar las sesiones de fisioterapia respiratoria

No se preocupe si le han pautado recientemente un tratamiento de oxigenoterapia. Desde aquí le decimos que la mejor opción no es quedarse en casa en un rincón esperando que pase el día. La mejor decisión es mantenerse activo y si tiene dudas de cómo adaptar su rutina a esta nueva situación nosotros podemos ayudarle y acompañarle en todo el proceso.

Solicite una cita con uno de nuestros fisioterapeutas respiratorios, y forme parte de nuestro programa de rehabilitación pulmonar de 4 semanas, donde aprenderá las técnicas necesarias que le permitirán reducir los síntomas de su problema respiratorio y encontrarse mucho mejor.

    • Alfonso Montero Pacios
    • Fisioterapeuta Especialista en Fisioterapia Neumológica.
    • Master en Medicina Respiratoria. Universitat de Barcelona (UB) y Universitat Pompeu Fabra.
    • Director asistencial de Rehaliza Health Solutions.

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