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EPOC Rutina ejercicios

5 razones por las que es importante tener una rutina de ejercicios si padece EPOC

11Jul2017

5 razones por las que es importante tener una rutina de ejercicios si padece EPOC

 

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad respiratoria que afecta principalmente a los pulmones, pero también repercute de manera importante en otras partes del cuerpo, afectando a músculos, huesos, e incluso, a su estado de ánimo.

Por eso sabemos que si padece EPOC, para Ud es todo un reto mantenerse activo, ya que el abandono de las actividades que le suponen un esfuerzo, hace que sus condiciones físicas vayan deteriorándose, y a la hora de querer realizar cualquier tarea, ésta le suponga mucha más energía y esfuerzo de lo normal, entrando en un verdadero círculo vicioso.

Hacer ejercicio con regularidad y seguir la pautas y consejos de un fisioterapeuta respiratorio, le va a ayudar a:

1.- Disminuir los síntomas de disnea y fatiga muscular.

La disnea, la dificultad respiratoria y la fatiga muscular son los síntomas más frecuentes de la EPOC,  y están directamente relacionados con la tolerancia al esfuerzo. Esto hace que se vea limitado a la hora de realizar las actividades más simples.

Al inicio de la enfermedad, seguro que empezó a  experimentar estos síntomas durante la práctica de actividades del día a día como es caminar o subir escaleras. Antes las realizaba sin problema, pero ahora siente que cada vez le cuestan un poco más, teniendo incluso que detenerse y recuperar el aliento.

Aunque así a primeras no se lo crea, realizar un programa de actividad física de forma estructurada y controlada por un fisioterapeuta respiratorio, le ayudará a fatigarse menos y aprender a respirar correctamente para obtener una mayor oxigenación.

2.- Incrementar la tolerancia al ejercicio físico, permitiéndole una mayor actividad en su vida diaria.

Nota que cada vez tiene más dificultades para hacer cualquier tipo de acción o movimiento,  esto le produce miedo y la solución que toma es suprimir la práctica de actividades que le puedan dificultar la respiración por temor a ahogarse, haciendo cada vez menos cosas.

¿A que estamos en lo cierto? Tiende a la inactividad, dejando a un lado su forma física.

A medida que la enfermedad evoluciona, los síntomas empeoran progresivamente y su musculatura se deteriora cada vez más, por lo que puede llegar a ser incapaz de realizar actividades sencillas del día a día como vestirse o ducharse. Su capacidad funcional se ve muy afectada y, por consiguiente, su calidad de vida.

Si no toma medidas, esta situación repercute rápidamente en sus músculos que pierden tono y fuerza, haciéndose mucho más débiles. Si ya le costaba realizar esfuerzos, ahora las actividades físicas se vuelven más difíciles y las tareas que resultaban sencillas son más duras.

Con ejercicio poco a poco incrementará su tolerancia a la actividad física y podrá realizar las acciones cotidianas que le permitirán alcanzar un mayor grado de independencia.

3.- Mejorar el estado de ánimo

En muchas ocasiones se siente dominado por la enfermedad y sus síntomas, y es incapaz de tomar las riendas de la situación.  Se apodera de Ud. un sentimiento de tristeza que muchas veces le conduce a la depresión, ya que se vuelve dependiente de otras personas. 

Realizar ejercicio de forma habitual le ayudará a sentirse mucho mejor. Empezará a notar que sus síntomas disminuyen y que se encuentra mucho mejor, con más energía, con lo que repercutirá en su estado de ánimo.

4.- Entrenar los músculos respiratorios y periféricos

Es muy importante que tome conciencia de la importancia de mantenerse activo desde el diagnóstico de la EPOC en adelante.

Debe incluir como parte de su tratamiento habitual el entrenamiento y fortalecimiento de sus músculos respiratorios y periféricos para que funcionen mejor, creando una rutina de ejercicio que le permita mantenerse en las mejores condiciones de salud.

5.- Mejorar su calidad de vida

A nivel psicosocial el ejercicio le hará sentir mejor, podrá alcanzar un mayor grado de independencia en su propio cuidado y en la relación con su entorno, y potenciará el conocimiento de su enfermedad y manejo de la misma.

¿Empezamos con la rutina de ejercicios?

Se tratar de hacer algún tipo de actividad, durante al menos 20-30 minutos, todos los días. El tipo de ejercicio que se realice dependerá de sus preferencias, podrá  realizar actividades como: pasear, nadar, bailar y otros ejercicios suaves.

Adapte la intensidad física en función de su rutina de ejercicio actual, aquí tiene unos ejemplos:

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Debe superar el miedo al ejercicio y romper con la idea de que la práctica del mismo le provocará mayor dificultad respiratoria.

Al principio, puede que experimente algo de fatiga o sensación de falta de aire, pero con la práctica y el tiempo irá disminuyendo y tolerará mejor el esfuerzo.

Si lo trabaja bien, siguiendo las pautas y recomendaciones del fisioterapeuta respiratorio, no tiene porqué pasar.

  • Centre su energía en actividades que le gusten para que le resulte más fácil cumplir con ellas y crear una rutina.
  • Realice la actividad física marcando su propio ritmo, en el que se encuentre cómodo y le permita mantener la actividad en el tiempo.
  • Deje momentos para el descanso y la recuperación tras la actividad física.
  • Manténgase bien hidratado antes durante y después de la actividad física.
  • Lleve encima su medicación de rescate, si la tiene pautada.
  • Interrumpa la actividad si nota algún síntoma fuera de lo normal como dolor en el pecho, mareo o pitidos en la respiración.

En definitiva, cuanto mejor sea su forma física, más fácil le resultará realizar las actividades de la vida diaria a pesar de sus dificultades respiratorias, los síntomas serán menos agresivos y la evolución de su enfermedad más lenta.

¿Necesita que le ayudemos?

Si aún con toda esta información que le hemos proporcionado, no sabe cómo empezar a realizar una rutina de ejercicios y tiene miedo porque no sabe cuál puede ser la actividad más apropiada, no se preocupe, nosotros podemos ayudarle y preparar un programa de ejercicios pautado y adaptado a sus necesidades, para que pueda mejorar su capacidad respiratoria y tener mejor calidad de vida.

Sus necesidades y caracteristicas son diferentes a las de cualquier otra persona que también padezca una enfermedad pulmonar crónica, por eso, la personalización de los tratamientos es fundamental para obtener los mejores resultados.

Si necesita más información, solicítela aquí y empiece desde hoy mismo a mejorar su salud respiratoria.

 

    • Marta Godín Vivancos
    • Graduada en Fisioterapia por la Universidad Pontificia de Comillas, nº colegiada 010328.
    • Máster en Fisioterapia Respiratoria en IACES.
    • Experta en Fisioterapia respiratoria pediátrica en la Universidad La Salle.
    • Formación en Terapias Respiratorias a Domicilio TRDs por la Sociedad Española d Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

Actividad en enfermedades pulmonares, Actividad Física

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